Afectados por la epidemia, la oferta y la demanda de pescados importados fluctuaron.
Los vuelos internacionales y los envíos marítimos se han reducido significativamente, lo que hace que la capacidad de transporte internacional sea escasa. Pero la demanda interna se ha recuperado gradualmente. Por lo tanto, las empresas están almacenando activamente mariscos y pescados importados, como el salmón congelado. Especialmente el comercio electrónico y plataformas de video en vivo.